ProcesoA qué temperatura envasar el yogurt (y por qué entre 20 y 25 °C)
Por Alex Sevilla
Si en su fábrica el yogurt sale a veces más ácido de lo esperado, con suero en la superficie o con una textura distinta de un lote a otro, vale la pena revisar un parámetro que suele pasar desapercibido: la temperatura a la que se envasa.
Un punto de equilibrio
A 20–25 °C el yogurt ya está lo bastante frío para frenar la fermentación y aún es lo bastante fluido para que el bombeo y el envasado dañen poco su estructura.
Es una referencia práctica, no una constante, y más adelante veremos de qué depende.
Por qué funciona ese rango
- Frena la post-acidificación. Los cultivos (sobre todo L. bulgaricus) reducen mucho su actividad por debajo de 25 °C. Después el producto termina de enfriarse en la cámara.
- La viscosidad es manejable. Se bombea y se dosifica con precisión sin forzar el gel.
- El gel se recupera mejor. El yogurt batido es tixotrópico: el bombeo y las boquillas rompen parte de la red de caseína y, a esa temperatura, recupera mejor su cuerpo en reposo.
Si se envasa más frío (menos de 18 °C)
- La viscosidad es alta, hay más esfuerzo cortante en bombas, válvulas y boquillas, y se rompe más la red de proteínas.
- La textura final queda más delgada, o con grumos y granulosidad si el gel se rompe en trozos.
- La dosificación es menos exacta: hilos en la boquilla, goteo y variación de peso.
- Aumenta la carga sobre el intercambiador de placas, que enfría un gel frágil.
Si se envasa más caliente (más de 25–28 °C)
- Post-acidificación: el pH sigue bajando, el yogurt se vuelve más ácido y aumenta la sinéresis (suero en superficie).
- Enfriamiento lento en el vaso: el centro del pallet puede tardar muchas horas en llegar a 4–6 °C, y mientras tanto la acidez sigue subiendo.
- Llenado y sellado: con menor viscosidad inicial hay más salpicaduras y espuma, y el sellado empeora por vapor o condensación bajo la tapa.
- Riesgo microbiológico: hay más oportunidad para levaduras y mohos, y menos vida útil.
- Frutas y preparados: se mezclan peor y la separación entre fruta y yogurt es mayor.
Cómo definir el punto de su fábrica
El rango óptimo cambia con el tipo de cultivo, el pH de corte, los sólidos y estabilizantes, la distancia entre la enfriadora y la llenadora, y la capacidad de la cámara de enfriamiento.
Algunas fábricas trabajan en un rango más estrecho, por ejemplo entre 18 y 22 °C.
La forma de ajustarlo es con pruebas en su propia línea:
- Registre la temperatura en la descarga de la enfriadora y en la llenadora.
- Compare varios puntos de envasado dentro del rango y a ambos lados de él.
- Mida viscosidad, pH a las 24 y 48 horas y sinéresis en cada prueba.
- Confirme que la cámara lleve el centro del pallet a 4–6 °C con la rapidez necesaria.
Qué conviene preguntar en su fábrica
- ¿A qué temperatura se envasa hoy, y quedó registrada en los últimos lotes?
- ¿Existe una prueba de pH a las 24 y 48 horas que permita ver la post-acidificación?
- ¿La cámara de enfriamiento tiene capacidad real para el volumen que se está envasando?
Si quiere profundizar en estos temas con su equipo, revise los módulos de capacitación en la sección Guías digitales.