Saltar al contenido
Alex Sevilla
Todas las notasImagen de portada de la nota técnica "Cuánto vapor necesita su fábrica de yogurt (y cómo elegir la capacidad de la caldera)" sobre proceso.Proceso

Cuánto vapor necesita su fábrica de yogurt (y cómo elegir la capacidad de la caldera)

Por Alex Sevilla

Una fábrica compra una caldera «muy grande, por si acaso» y paga durante años el combustible de un equipo que trabaja a media carga.

Otra fábrica compra la de capacidad justa y descubre que, cuando arranca el CIP mientras el pasteurizador está en marcha, la presión cae y la temperatura de tratamiento no se sostiene.

En ambos casos el error nació antes de la compra: nadie calculó cuánto vapor necesitaba la fábrica y, sobre todo, cuándo lo necesitaba.

Por qué no basta con sumar los equipos

Sumar la capacidad máxima de cada equipo da una cifra alta que casi nunca ocurre: los equipos no piden vapor todos a la vez ni todos a plena carga.

Lo que define el tamaño de la caldera es la demanda simultánea máxima, es decir, el pico real de un turno de trabajo, más pérdidas y un margen razonable.

Paso 1: liste los usuarios de vapor

UsuarioQué determina su consumoCómo se usa
Tratamiento térmico de la mezclaLitros por hora y temperatura finalContinuo mientras produce
CIPVolumen de las soluciones y tiempo para calentarlasPor ciclos, entre producciones
Agua caliente de servicioCantidad de agua y temperaturaIntermitente
Hidratación de polvos y estabilizantesVolumen de agua calienteAl inicio de cada lote
Preparación de frutas y basesTamaño de la marmita y tiempo de cocciónPor lotes

Paso 2: calcule el consumo de cada usuario

La lógica es siempre la misma:

  1. Calor requerido = masa × calor específico × diferencia de temperatura.
  2. Vapor (kg/h) = calor requerido ÷ calor que cede cada kilo de vapor al condensarse.

Como referencia, la leche tiene un calor específico cercano a 3,9 kJ/kg·°C, el agua 4,18 kJ/kg·°C, y un kilo de vapor a 8 bar manométricos cede alrededor de 2.030 kJ (unas 485 kcal) al condensarse.

Ejemplo ilustrativo 1: tratamiento térmico. Una mezcla de 5.000 L/h (unos 5.150 kg/h) que se calienta de 5 a 92 °C necesita unos 1.750.000 kJ/h. Eso equivale a unos 860 kg/h de vapor si no hubiera recuperación de calor. Con un intercambiador que recupere alrededor del 85 %, la demanda baja a unos 130 kg/h, más las pérdidas del circuito de agua caliente. Este es el motivo por el que conviene preguntar por la regeneración del equipo antes de dimensionar.

Ejemplo ilustrativo 2: CIP. Calentar 2.000 L de solución de soda de 25 a 75 °C requiere unos 418.000 kJ, es decir, unos 206 kg de vapor en total. Si usted quiere lograrlo en 30 minutos, el pico es de unos 410 kg/h. Si acepta 60 minutos, el pico baja a la mitad. El tiempo que se concede a cada tarea cambia el tamaño de la caldera.

Son valores de ilustración con datos de referencia: use los de su fábrica.

Paso 3: identifique qué ocurre al mismo tiempo

Dibuje un turno típico hora por hora: cuándo arranca el pasteurizador, cuándo se hace el CIP, cuándo se hidrata el polvo.

El pico es la suma de lo que coincide.

Muchas veces, se reduce más escalonando las tareas (por ejemplo, no calentar el CIP justo cuando arranca la producción), que comprando una caldera mayor.

Paso 4: agregue pérdidas, reserva y crecimiento

Al pico calculado se le añade:

  • Pérdidas en tuberías, purgas y equipos. Como referencia práctica suelen ubicarse entre 5 y 10 %, y aumentan si el aislamiento es deficiente.
  • Margen de reserva y crecimiento. Como regla habitual, entre 10 y 20 %, según cuánto piense ampliar en los próximos 2 o 3 años.

Son reglas prácticas y no normas: el proyecto de su fábrica puede justificar otro valor.

Cuidado sobre cómo se expresa la capacidad de la caldera

  • Capacidad «de Y a 100 °C». Muchos fabricantes la indican en kg/h o en caballos caldera (1 BHP equivale a unos 15,65 kg/h bajo esa condición). A la presión de trabajo y con agua de alimentación fría, la producción real es menor. Pida al proveedor la capacidad a la presión y a la temperatura de agua de su fábrica.
  • Presión. Verifique que la presión de trabajo de la caldera cubra la que requieren sus equipos, con la caída de presión que habrá en las tuberías.

Sobredimensionar y subdimensionar cuestan

  • Caldera pequeña: cae la presión en los picos, el vapor llega húmedo, la temperatura de tratamiento se vuelve inestable y el operador culpa al equipo equivocado.
  • Caldera demasiado grande: el quemador enciende y apaga en ciclos cortos, baja la eficiencia, aumenta el desgaste y se paga más por la inversión y el combustible.

Hay dos salidas que conviene considerar: un quemador modulante, que ajusta la llama a la demanda, y dos calderas de menor tamaño (una cubre la carga base y la otra el pico y la reserva), con la ventaja adicional de poder hacer mantenimiento sin parar la fábrica.

Qué llevar al proveedor

  1. La lista de usuarios de vapor, con su consumo y la presión que cada uno requiere.
  2. El perfil de uso de un turno típico, con los momentos de coincidencia.
  3. La temperatura del agua de alimentación y el porcentaje de condensado que regresa.
  4. El combustible disponible en su zona.
  5. Sus planes de ampliación a 2 o 3 años.

Si ya tiene caldera

Instale un medidor de vapor y lleve un registro por hora durante un par de semanas.

Esa información real vale más que cualquier cálculo y le dirá si su caldera está sobre-dimensionada, justa o corta en capacidad.

Si quiere revisar el dimensionamiento del vapor de su fábrica, puede escribirme desde la página de contacto o consultar los servicios.

Y para profundizar en servicios industriales y procesos, le recomiendo revisar los módulos de capacitación en la sección Guías digitales.

¿Le está pasando esto en su fábrica?

Mejoras de procesos productivos, desarrollo de nuevos productos, capacitación del personal y/o diseño e implantación de un proyecto de inversión: conversemos sobre el alcance y cómo podemos ayudarlos