ProcesoCodificación y trazabilidad en el envase del yogurt: lote y fecha que se leen
Por Alex Sevilla
Llega un reclamo por un vaso con sabor extraño. El equipo de calidad pide el lote, y el consumidor envía una foto del envase: el código está borroso, cortado y se lee a medias. Sin un código legible no se puede saber qué lote es, qué otros vasos se hicieron con la misma materia prima, y empaques, ni qué retirar del mercado. La trazabilidad empieza en algo tan simple como una impresión bien hecha.
Qué debe llevar el envase
- Lote de producción, que permita identificar la fecha, la línea y, si es posible, el turno.
- Fecha de vencimiento o de consumo preferente, en el formato que exige la norma de rotulado aplicable (ver etiqueta del yogurt: lo que la norma pide).
- Ubicación fija y visible, por ejemplo el foil, el borde o el fondo del vaso.
Tecnologías de marcado
| Tecnología | Cómo funciona | Ventajas | Cuidados |
|---|---|---|---|
| Inyección de tinta continua (CIJ) | Proyecta gotas de tinta sobre la superficie | Rápida, se adapta a distintas superficies | Consumo de solvente y tinta, limpieza y mantenimiento frecuentes |
| Inyección de tinta térmica (TIJ) | Cartuchos de tinta, resolución alta | Limpia, de fácil manejo | Tinta específica para cada superficie; distancia corta de impresión |
| Láser | Marca por remoción o cambio de color de la capa exterior | Sin consumibles de tinta, marca permanente | Requiere una superficie apta; el foil debe tener un barniz o una capa que marque bien |
| Marcado en relieve o en caliente | Grabado con presión o calor | Muy resistente | Menos flexible para cambios de texto |
La elección depende de la superficie (foil, PP, PS o etiqueta), la velocidad de la línea y los costos de operación. Pida al proveedor del equipo pruebas sobre sus propios vasos y foils.
La humedad de la cava y el frío
El código debe leerse después de semanas en refrigeración, con condensación, roce y manipulación. Por eso conviene:
- Usar tintas que resistan la humedad, el frío y el roce, y que sean aptas para el contacto indirecto con alimentos según la información del proveedor.
- Imprimir sobre una superficie limpia y seca.
- Verificar la adherencia con una prueba de frotado o de humedad antes de aprobar la tinta.
- Comprobar la legibilidad con producto real que haya pasado por la cava.
Cómo evitar errores de rotulado
- Actualizar la fecha y el lote al inicio de cada corrida y cada cambio de producto, con doble verificación.
- Cambio de sabor o de formato: el código debe corresponder al producto que se está envasando.
- Sensor de disparo bien ubicado para que el código caiga siempre en el mismo lugar.
- Nivel de tinta y de solvente revisado en cada turno.
- Boquillas limpias, para evitar impresiones incompletas o manchadas.
- Verificación al arranque: los primeros vasos se revisan, se comparan con el modelo aprobado y se registran.
- Sistemas de visión (cámaras que leen y comparan el código) cuando el volumen lo justifica, para rechazar automáticamente los vasos mal marcados.
Trazabilidad más allá del envase
El código es solo la primera pieza. Para rastrear de verdad, cada lote debe estar vinculado a:
- Los lotes de leche, cultivo, ingredientes y envases usados (ver especificaciones y recetas actualizadas).
- Los registros de proceso: pasteurización, fermentación, envasado y sellado.
- Los resultados de laboratorio del lote (ver responsable de calidad y laboratorio).
- Los despachos: a qué clientes fue cada lote.
El código en las cajas
Las cajas, cestas y los pallets también llevan lote y fecha, con una impresión legible que permita ubicar el producto en el almacén y en el transporte (ver cómo apilar yogurt sin aplastar los vasos).
Simulacro de retiro
Una vez al año, elija un lote y pida que el equipo reconstruya, en pocas horas, qué materias primas lo formaron, cuánto se produjo, dónde está ese producto y a quién se despachó. Cronometre el ejercicio. El resultado muestra si su trazabilidad funciona o solo existe en teoría.
Errores comunes
- Un código que «casi se lee», pero se borra con la condensación.
- Fecha o lote equivocados tras un cambio de producto.
- Marcado en una zona irregular, cortado por el borde del foil.
- Tinta o láser sin probar sobre el foil y el vaso reales.
- No llevar registro de qué lote de foil, vasos y materia prima corresponde a cada corrida.
- No hacer simulacros de retiro.
Cierre práctico
Tome hoy tres vasos de su almacén refrigerado, de distintos lotes, y pídale a alguien ajeno a la línea que lea el código.
Si no puede hacerlo a la primera, tiene un problema de legibilidad que conviene resolver antes de que aparezca un reclamo.
Si desea apoyo para revisar el sistema de codificación y trazabilidad de su fábrica, puede escribirme por contacto. Y para profundizar, revise los módulos de capacitación en la sección Guías digitales.